viernes, febrero 19, 2021
Texto para mi ex, que no quizo ser mi novia. pt1
Sin rodeos, recuerdas las veces que salimos juntos? Es más, recuerdas la noche en que fuimos juntos al lugar que llamaba mi segunda casa, el antro de la luz roja y música hipster? Pues al igual que en las otras veces que estuvimos juntos, esa noche me temblaban las manos, vaya fortuna la de manejar un carro standar y mantenerme ocupado mientras conducia contigo al lado. Darte un beso al recogerte habria solucionado en gran parte ese nerviosismo, asi lo habia pensado y ese era el plan inicial, nada podria salir mal despues del beso, nuestro primer beso. Platica casual, los quehaceres de la joranda, ponerse un poco al día, hacerse un poco los interesantes, ocultar en el semaforo el temblor en mis manos. Cuantos primeros besos se habran dado los amigos en la espera del cambio de luz? Cuanto tiempo dura una luz roja? Cuanto tiempo me quedaba? Haciendo la cuenta, de tu casa al antro hay 9 semaforos, en al menos 4 tuve que parar, en uno de ellos tome una fotografia tuya que aun conservo y me hace sentir ingenuo e idiota cuando la veo. Tu sonria y tu mirada me hacian sentir que te la estabas pasando bien, seguramente de verme tan nervioso, te apuesto lo que quieras a que disfrutabas verme asi. Hay torturas que despues de disfrutarse, desenbocan en reacciones muy a lo bestia, primitivas pues. La siguiente opcion era en el estacionamiento, justo antes de bajar del carro, en el camino del carro a la puerta del antro; lo mejor era caminar despacio y terminar de escuchar lo que Hitler hacia cuando lo sacabas a pasear, solo tendria que tomar tu mano y acercarte despacio, lo demas estaba ya negociado, desde años atras, o me equivoco? suponia que por inercia entenderias lo que estaba tratando de decirte al agarrar tu mano, al ir despacio. No es que haya estado calculando en frío todas las acciones y reacciones para acercarme a ti, lo que trato de explicar es que hay cosas que, por mas que se traten de ocultar, no pasan inadvertidas a los sentidos. Y tus manos, tus manos hablan, escuchan, tus manos sienten y hacen sentir y mucho, ya te lo han dicho? o estas consiente de ello? Tu violín sabra de estas cosas, espero que sí. La platica de Hitler se extendio, la puerta del bar estaba en mi cara, claro, cuando esperas prolongar algo sucede lo contrario no? SIEMPRE, yo estaba lejos de sentirme relajado, no me malinterpretes, estaba nervioso y emocionado, me gustaba estar ahi, ser contigo esos nervios que confunden y paralizan. Adentro, con bebidas en mano, viendonos, viendote la sonrisa, intrigado por el destello en tu mirada, embriagado por el monocromo ambiente, por las cervezas, por el perfume de tu cabello, que respiraba y me robaba cada que me acercaba a platicar a tu oído, con la evidente excusa del volumen de la música; seguia sin atreverme a invadir tu espacio, a deshacerme de esa línea que no se que tanto dibujabas tú y no se que tanto dibujaba yo. Sabías que la luz roja, justo como la cantan, como la del semaforo y como la del bar, a nadie le combina como a ti? Hoy, mientras te escribo, percibo unas tremendas ganas de tenerte enfrente, de verte en monocromo, de percibirnos igual de ingenuos y
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