sábado, febrero 01, 2014
Ya tienes algunos años blog
Y aun me siento tan ajeno a ti. De hecho, esta noche lo único que siento es una enorme distancia entre lo que soy y lo que me rodea, apenas si logro percibir lo que significa esta distancia. Que es esta ausencia de todo? De sueño, de libido, de saliva y paciencia, sin desesperación, ni remanencias de lo que he venido siendo en estos días. Ausente de ella, ausente de ganas de morir, pero también de vivir. Los borrosos momentos que suelo visitar en mi memoria, necesitan de una nostalgia ya desvanecida para alimentarse, para crecer las emociones que se guardaron para un mejor momento, que me presumia estaban muy próximos a los días de ayer. De alguna nostalgia ajena se estarán alimentando, fuera de mi, para ser los mejores presentes en la piel de no se quien. Ausencia consecuente de haber expulsado que? De tirar cual basura, de sesgar que camino? No es que tenga ganas de seguir siendo una persona oscura como me dijeron un día, pero por ahora solo espero a que este insomnio logre ver los primeros rayos de luz, o de algo que le reste oscuro a esta vigilia, tan permanente para los testigos de siempre. Impaciente paciente espero, a que lo perdido aparezca. Que lo desaparecido, no se extrañe. De despertar para desearle un buen día al amor de mi vida, sin el anhelo mudo de postergarme uno para mis pupilas. Que lo que no se vuela, no se quiera volar. Y sin miedos sonreír la despedida que por siempre se pidió. He deseado tanto, he esperado tanto, he soñado y he llorado el camino abundante y prolongado hasta el hastío, la apatia y el fastidio, la indolencia, el disgusto y el dolor. Es una noche extensa, manca de emociones, acaparada de insomnios muchos para que no la pueda dormir, llevándose un sueño que se iba a despertar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)