De pronto tuve la necesidad de gritarle al viento lo que siento, dejar expuestos mis conflictos, gritarle a Dios que en verdad lo veo, lo siento, lo respiro, LO VIVO. desprenderme de mis ropas y entregarme a la caricia del ventarron frio y natural. Gritar que tengo miedo, que no se que tan buen padre sere para ti. gritar mi pleniud y mi dolor. entregar en cada grito las lagrimas que he decidido no derramar, desmaterializar en cada grito la soledad de todas las noches. gritar hasta sentirme vacio sin una gota de ideas, donde solo tu lograras subsistir, llena, plena, aluzada, iluminada, virgen y recien creada. llena de primeras veces. gritar que te amo, gritar que te espero, gritarle a Dios. gritarle para que te diga un dia que me vio gritar por ti, por la vida recien llegada, por mi vida recien comenzada, gritar solo por el placer de gritar y llevarme al limite, mis cuerdas, mi garganta, mi cuerpo frente al viento.
Asi me siento a unos dias de tu nacimiento, a unas horas de vernos en persona, a unas horas de nuestras vidas nuevas.
lunes, diciembre 08, 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)