
Tuve ke regresar a escribir, antes de empezar a hacerlo en otro lado, por ke? pues por ke kada dia que pasa nos marca, nos llena de segundos, de instantes acumulables y almacenados en lo ke ordinariamente se llama memoria. Imagenes de instantes, imagenes de olores, personas guardadas en el interior de no se donde, y ke a su vez se mantienen guardadas en no se ke lugares de otros guardados individuos...
El 4 de octubre fue un instante para almacenarlo de por vida, de principio a fin... de 12:00 a.m. a 11: 56 p.m. Cada segundo gastado de vida del cuarto dia de octubre tuvo un matiz y una sensacion de confort, el otonio se sintio mas otonio y el atardecer fue totalmente confortante al evocar constantemente todos akellos instantes almacenados en la "memoria", fue komo lo ke muchos interpretan como el instante antes de morir y ver la vida entera pasar proyectada en una inmensa pantalla encima de mi, no imagine ke talvez fuera a morir, y si hubiese estado a punto de; pues lo habria hecho de la mejor manera... lo habria hecho un 4 de octubre en el ke las ganas de huir, de desaparecer, de dejar de existir hicieron tregua en mi persona para dar paso una vez mas a la inaceptable ilusion... no creo en las ilusiones... pero ayer se deposito en mi la ilusion de creer en lo perdido, no de recuperarlo sino de creer ke se puede mandar mucho mas a la chingada todo lo pasado.
Ayer martes logre salir del atolladero de mierda en el ke me encontraba, me desprendi de lo ke pense ke no podria soltar, recorde cuando pensaba ke no lograria deshacer el lazo afectivo que existia entre mi primer verdadera almohada y yo...
No cabe duda ke la llegada del otonio ha cambiado de color el entorno, ha cambiado el color del aire...
el color de la noche huele mas a suavitel, huele a palomitas ajenas y a gente guardada dentro de un salon de clases de fotografia I en pleno invierno del 2000... ke mas pinches puedo decir... huele a 4 de octubre... los ventiladores dejan de encenderse cada dia un poko menos.